El infarto se produce una disminución en la circulación de la sangre hacia una porción del corazón, lo que provoca que las células de esa área mueran.



Síntomas

La molestia inicial más frecuente es el dolor de pecho; algunos pacientes lo describen como el dolor más fuerte que han sentido, que no se alivia con analgésicos simples. Puede sentirse sensación de presión o aplastamiento dentro del tórax, palidez, sudoración, debilidad, náusea, vómito, mareo y ansiedad. Este dolor puede irradiarse a los brazos, mandíbula inferior, cuello y menos frecuentemente a nivel abdominal.



Factores de Riesgo

Existen muchos factores y causas involucradas en el proceso de enfermedades cardiovasculares. Está clínicamente comprobado que tomar una Cardioaspirina al día puede ayudarle a prevenir un infarto. A partir de los 35 años en adelante, o si usted padece de alguno de los siguientes factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, se recomienda consumir una tableta de CardioAspirina al día.



Factores de riesgo

  • Hipertensión
  • Tabaquismo
  • Colesterol
  • Sedentarismo
  • Diabetes
  • Obesidad
  • Sexo/Edad
  • Estrés
  • Herencia


Hiper tensión: También conocido como presión arterial alta.

La hipertensión o presión arterial alta se da cuando la presión en las arterias está más alta que lo normal. La presión arterial es la fuerza con que la sangre empuja contra las paredes de los vasos sanguíneos. Esta se mide de esta forma: existen dos números, por ejemplo, 130/80 mm Hg. El primer número (130) es la presión sistólica. Esta presión se da cuando el corazón late. El segundo número(80) es la presión diastólica, y esta, al contrario de la sistólica, se da cuando el corazón descansa entre latidos. La hipertensión ocurre cuando la presión sistólica marca más de 140 o la presión diastólica marca más de 90. Normalmente esta presión permanece alta a través del tiempo.

Diversos estudios han evidenciado que la presión arterial sistólica elevada es el indicador más exacto de hipertensión, particularmente en el anciano, ya que mide la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes arteriales, así como las contracciones cardiacas para bombear la sangre.

Es difícil saber con exactitud cual es la causa de una presión alta, por lo que ha sido complicado ser curada; pero sí puede ser controlada mediante tratamientos.



¿Quiénes tienen más posibilidad de tener hipertensión?

  • Las personas con familiares cercanos que tienen la presión alta
  • Las personas mayores de 35 años
  • La gente con exceso de peso
  • Las personas que no realizan actividades físicas normalmente
  • Los que abusan en el consumo de sal
  • Los que toman alcohol en exceso
  • Las personas con diabetes, gota y enfermedades de riñón
  • Las mujeres embarazadas
  • Las mujeres que usan anticonceptivos y que tienen exceso de peso, que han tenido la presión alta durante el embarazo, que tienen familiares con la presión alta o que tienen una enfermedad de riñón


La Hipertensión debe de ser controlada cuanto antes, ya que una presión alta descontrolada podría llevarlo a:

  • Insuficiencia cardiaca; esto se da cuando el corazón crece exageradamente y por consiguiente, la persona llega a fatigarse muy rápido ante cualquier esfuerzo
  • Un ataque al corazón
  • Un ataque al Cerebro o Derrame Cerebral
  • Insuficiencia renal, que se da cuando los riñones dejan de funcionar progresiva e irreversiblemente


Tabaquismo
El tabaquismo es probablemente la causa más importante de muerte prematura. Se considera que fumar, o en combinación con antecedentes familiares de enfermedades coronarias y otros factores de riesgo existentes, es un factor de alto riesgo para el desarrollo de aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares.

El tabaco parece afectar negativamente al endotelio arterial, los niveles de colesterol, la presión arterial y la propensión a la trombosis y las arritmias cardiacas. Enfermedades pulmonares asociadas por causa del tabaco afectan consecuentemente al corazón.

Se recomienda dejar de fumar para prevenir problemas cardiovasculares.

Los fumadores de entre 30 y 40 años tienen un índice de ataque cardiaco cinco veces mayor que el de los no fumadores de este mismo grupo de edad. Fumar puede ser el causante de hasta un 20% de todas las muertes anuales.



Colesterol
Una serie de estudios ha demostrado que reducir los índices de LDL (colesterol malo) y los niveles totales de colesterol mejora la supervivencia y previene los ataques cardiacos. El colesterol es un lípido vital para mantener las funciones del organismo, ya que es un componente básico de las membranas celulares y precursor de hormonas esteroides (como la adrenalina o el cortisol), de la vitamina D y del ácido biliar. Nuestro cuerpo es capaz de fabricar colesterol en todos los tejidos, especialmente en el hígado. Una cantidad suficiente de colesterol es deseable para mantenerse sano, pero un exceso del mismo puede ser realmente perjudicial.

Un alto nivel de colesterol puede resultar de trastornos genéticos, de ciertas enfermedades o de una dieta pobre con demasiada grasa especialmente rica en ácidos grasos saturados y colesterol. El colesterol sólo puede ser transportado a través de la sangre por unos portadores especiales llamados lipoproteinas. Los dos tipos de lipoproteinas de mayor relevancia clínica son las lipoproteinas de baja densidad (LDLs) y las lipoproteinas de alta densidad (HDLs).

A menudo se alude a las LDLs como "colesterol malo" y a las HDLs como "colesterol bueno". Para exponerlo de una manera simple, las LDLs distribuyen el colesterol por todo el organismo, mientras las HDLs extraen el colesterol de la sangre y los tejidos para transportarlo al hígado, donde se metaboliza.

Un elevado nivel de colesterol en la sangre se considera como un factor de riesgo importante de padecer enfermedades cardiovasculares. La investigación básica, la observación clínica y la epidemiología han aportado evidencias que sirven de apoyo a la tesis de que la modificación y la oxidación de LDLs y una proporción desfavorable de colesterol LDL y HDL pueden ser factores críticos para el desarrollo de arteriosclerosis y por consiguiente desarrollar enfermedades Cardiovasculares.



Sedentarismo
Las personas que no realizan ningún tipo de actividad física tienen al menos el doble de posibilidad de sufrir un infarto frente a aquellas que hacen ejercicio de manera regular.

Se ha comprobado que los estilos de vida sedentarios, son una importante causa de mortalidad y discapacidad, aumentando el riesgo de problemas de peso, de hipertensión arterial, osteoporosis, ansiedad y depresión. Los modos de vida sedentarios son una de las 10 causas fundamentales de mortalidad y discapacidad en el mundo.

Es por esta razón que se recomienda mantenerse activo, hacer ejercicio y mantenerse en forma. Esto no sólo permite prevenir un infarto, sino que también constituye un hábito de vida que hace que una persona pueda sentirse más dinámica, alegre, eficaz y activa; esto tiene relevancia en estos días debido a las presiones por las cuales estamos sometidos.



Diabetes
Entre los diabéticos, las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular son altas. Una de las causas principales de estas complicaciones cardiovasculares es que las plaquetas de los diabéticos son hiperactivas y muy pegajosas. Algunos estudios han comprobado que en la mayoría de estos enfermos, las plaquetas generan cantidades muy altas de tromboxano A2, estimulando así el proceso de agregación plaquetaria y la formación de coágulos. El ácido acetilsalicílico es un tratamiento de primera línea contra los problemas cardiovasculares de la diabetes. Al actuar contra el troboxano A2, y dificultar el proceso de agregación plaquetaria, CardioAspirina puede ser un escudo protector en los diabéticos, disminuyendo su vulnerabilidad a ataques cardiacos y accidentes cerebrales.

Para que la glucosa entre en nuestras células, necesita la colaboración de la insulina, una hormona que produce el páncreas. En los diabéticos, sin embargo, este proceso metabólico está deteriorado. En estos casos, el páncreas no produce suficiente insulina (diabetes tipo 1), o porque las células del cuerpo se hacen resistentes a esta hormona (diabetes tipo 2). Como consecuencia de estos trastornos, la glucosa se acumula en la sangre. Por lo tanto, sin un tratamiento adecuado de insulina y otros medicamentos que regulan los niveles de glucosa en la sangre, el organismo de un diabético puede quedarse sin su principal fuente de energía. La diabetes tipo 1 suele aparecer durante la infancia o la adolescencia, mientras que la diabetes tipo 2, que es mucho más común, afecta a adultos mayores de 40 años, sobre todo a los obesos. En ambos casos el riesgo de infartos y de accidentes cerebrovasculaes es la complicación principal que puede poner en peligro la vida de estos enfermos.

En 1997, la Asociación Americana de Diabetes publicó en la revista Diabetes Care una serie de recomendaciones sobre el uso del ácido acetilsalicílico en diabéticos. Según los expertos de esta institución, todos los pacientes con un historial de episodios cardiovasculares deberían de tomar entre 81 y 325 miligramos diarios de Aspirina.

Además, es muy posible que la utilidad de CardioAspirina en la diabetes no se limite únicamente a su efecto protector contra los ataques cardiacos y los accidentes cerebrovasculares. Algunos trabajos recientes han sugerido que el ácido acetilsalicílico también podría ofrecer un beneficio adicional contra otra de las complicaciones más graves de la diabetes: la retinopatía. Muchos diabéticos, tanto del tipo 1 como del 2, sufren una pérdida gradual de visión provocada por trastornos vasculares en la retina. Estos problemas son especialmente frecuentes en personas que ya llevan varios años padeciendo de la enfermedad. CardioAspirina podría contribuir a frenar la retinopatía, padecimiento que se debe en buena medida a oclusiones vasculares en la retina, provocadas por un aumento en la tendencia a la agregación plaquetaria que sufren los diabéticos



Obesidad
La obesidad o el sobrepeso se define como un exceso de grasa corporal, generalmente debida a una dieta desequilibrada demasiado rica en calorías. Tener sobrepeso no significa automáticamente estar enfermo.

Desgraciadamente la obesidad y el aumento de peso parecen estar asociados causalmente a una serie de factores de riesgo. Los Factores de riesgo típicos son la hipertensión, altos niveles de colesterol y triglicéridos en sangre y una cierta tendencia a la diabetes tipo 2.

Muchas personas con sobrepeso se sienten incomodas al hacer ejercicio físico con regularidad debido al propio exceso de peso, por lo que disminuyen su actividad y su condición física. Además, el corazón tiene que trabajar más para suministrar nutrientes y sangre oxigenada a todo el organismo. Por consiguiente, estas personas son más susceptibles de padecer enfermedades cardiovasculares. Particularmente la obesidad central (exceso de tejido graso en la región abdominal) se considera responsable de un elevado riesgo de desarrollar enfermedades coronarias (EC) dentro de este grupo.

También se sabe, que las personas obesas o con sobrepeso tienen unos niveles elevados de proteína C reactiva, una sustancia indicadora de un proceso inflamatorio y un marcador de la enfermedad cardiaca.

Por lo tanto, para mantenerse sano se debe dar prioridad a la reducción de peso y a los cambios de hábitos de vida haciendo ejercicio y dietas balanceadas entre otros.



Sexo/Edad
Las mujeres pasan, como media, de diez a quince años más que los hombres sin sufrir una enfermedad cardiaca. A pesar de ello, a medida que envejecen, las mujeres alcanzan a los hombres. Teniendo prácticamente las mismas posibilidades de sufrir un ataque cardiaco.

Efecto de la Menopausia en enfermedades cardiovasculares: Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte de las mujeres menopáusicas, por delante incluso de las enfermedades cancerosas. La frecuencia de enfermedades cardiovasculares se incrementa de una forma notable a partir del cese de la función ovárica. Afortunadamente se ha demostrado que con el tratamiento hormonal de la menopausia se reduce a la mitad el riesgo de padecer esas enfermedades.

Durante la transición menopáusica se producen cambios metabólicos que también contribuyen a aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Con la desaparición de la función ovárica disminuye el colesterol-HDL (el "bueno") y aumenta el colesterol-LDL (el "malo") y aumenta la Lp-A que es un factor aterógeno independiente. Los estrógenos tienen un efecto cardioprotector al aumentar el aclaramiento del colesterol-LDL, reduciendo sus niveles en la sangre circulante, y disminuyendo el aclaramiento el colesterol-HDL con lo cual aumenta su concentración en sangre circulante.

Las alteraciones que acompañan a la falta de hormonas ováricas de la mujer menopáusica se centra en tres aspectos: actividad de las plaquetas, factores de coagulación y flujo sanguíneo. Una parte muy importante de los problemas vasculares se deben a alteraciones en la producción de óxido nítrico por las células mioepiteliales de los vasos sanguíneos; este óxido nítrico es de gran importancia para conseguir la relajación de la pared vascular y no aumente la tensión arterial. La administración de hormonas ováricas a la mujer menopáusica permite mejorar el flujo sanguíneo y relajar los vasos. La hipertensión puede aparecer o agravarse cuando aumentael peso corporal y en situaciones de estrés



Estrés
A pesar que no se sabe mucho sobre los efectos del estrés, se sabe que es un factor contribuyente al riesgo cardiovascular. Ya que cada persona es diferente, y se enfrenta de diferente forma al estrés, no se ha comprobado aún los efectos del estrés emocional, de los hábitos de conducta y del estado socioeconómico como riesgo de padecer una enfermedad del corazón o un ataque cardiaco. Cómo controlar el estrés, depende de cada uno.



Herencia
Las enfermedades del corazón pueden ser hereditarias. Las personas que tienen familiares que han padecido de algún tipo de problema cardiaco o circulatorio antes de los 55 años de edad, tiene un mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular que una persona que no tiene esos antecedentes familiares. Factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes y la obesidad también pueden ser a causa de factores hereditarios.

Arriba