PREGUNTAS FRECUENTES

El ingrediente activo en Aspirina® es ácido acetilsalicílico. El mecanismo de acción del ácido acetilsalicílico ha sido ampliamente documentado y descrito en la literatura disponible. El ácido acetilsalicílico inhibe la producción en el cuerpo humano de ciertas sustancias – conocidas como prostaglandinas – las cuales incrementan la percepción de dolor, fiebre y el enrojecimiento e hinchazón (inflamación) que pueden acompañar a las heridas. Consecuentemente, el dolor es aliviado, la fiebre baja y la inflamación se reduce.
Los ataques al corazón y los derrames cerebrales con frecuencia son causados por coágulos de sangre que bloquean una arteria. Aspirina® combate la inflamación asociada con las enfermedades cardíacas al bloquear la acción de una enzima denominada ciclooxigenasa. Cuando esta enzima se bloquea, el cuerpo es menos capaz de producir prostaglandinas, que son químicos que (entre otras funciones) facilitan la respuesta inflamatoria. Algunas prostaglandinas en la sangre desencadenan una serie de eventos que causan que las plaquetas sanguíneas se agrupen y formen coágulos de sangre. Así, que cuando aspirina inhibe las prostaglandinas, esta inhibe la formación de coágulos de sangre de la misma manera.

(source [fuente]: http://www.webmd.com/heart-disease/guide/aspirin-therapy)
Cuando se utiliza como indicado, el ácido acetilsalicílico ha demostrado ser seguro y bien tolerado – basado en la evidencia de uso de millones de personas durante cien años – con una destacada trayectoria de seguridad y eficacia. A pesar de ello – como con todos los medicamentos – puede que la Aspirina® tenga efectos secundarios no deseados.
A pesar del hecho que el ácido acetilsalicílico es compatible con la mayoría de medicamentos bajo prescripción médica en el mercado, nosotros, no obstante, recomendamos que usted hable con su doctor antes de tomar Aspirina® si usted ya está siendo tratado con cualquier otro medicamento. Si usted está tomando un medicamento bajo prescripción médica para la anticoagulación (anticoagulante), diabetes, gota o artritis, usted deberá asegurarse de consultar con su médico antes de tomar Aspirina.
Si usted padece de diabetes, es aconsejable hablar con su médico, quien conocerá bien su historial y medicamentos, para poder responder esta pregunta. Aspirina puede interactuar con ciertos medicamentos antiguos de la diabetes. En vista del riesgo incrementado de eventos cardiovasculares en pacientes con diabetes, la administración de Aspirina® puede ser beneficioso, tomando en consideración las circunstancias individuales en base a cada caso en particular.
El ácido acetilsalicílico reduce el efecto de ciertos sistemas de mensajeros químicos en el cuerpo. Estos compuestos son responsables de la agregación (trombocitos) plaquetaria o la coagulación de la sangre. Consecuentemente, la Aspirina puede reducir considerablemente el riesgo de coágulos.
Las mujeres embarazadas no deberán tomar ácido acetilsalicílico durante los últimos tres meses de su embarazo. Además, como una regla, no es recomendable que las mujeres embarazadas tomen ácido acetilsalicílico durante los primeros 6 meses de su embarazo, a menos que definitivamente sea indicado para hacerlo y cuidadosamente monitoreado por su médico.
El ingrediente activo en Aspirina®, ácido acetilsalicílico, fue descubierto y formulado por Bayer hace más de 100 años y los productos han sido perfeccionados desde entonces. Bayer hasta ha creado el “Premio Internacional de Aspirina” en nombre de científicos de todo el mundo por su destacada labor científica en el campo de la investigación sobre Aspirina®. Usted podrá estar seguro que está tomando los productos de Aspirina® originales manufacturados por Bayer, únicamente cuando usted vea la palabra Aspirina® o Bayer® en el empaque.
Sí, una dosis baja regular de ácido acetilsalicílico (aproximadamente 100 mg) es suficiente para asegurar la profilaxis de la anticoagulación. Una dosis única de ácido acetilsalicílico de 325 – 1000 mg se requiere para el tratamiento del dolor agudo. Esta dosis no interfiere (no aumenta o debilita el efecto) con las propiedades de anticoagulación del ácido acetilsalicílico en dosis bajas cuando se toma por prevención.
El ácido acetilsalicílico, el ingrediente activo en la Aspirina® fue sintetizado por primera vez en 1897 por un joven químico de Bayer, el Dr. Felix Hoffmann y su equipo, en una forma químicamente pura estable. Dos años más tarde, el ácido acetilsalicílico fue lanzado en Alemania bajo la marca Aspirina®.
Cuando usted compra Aspirina®, usted no solamente está comprando un compuesto farmacéutico, sino que también la formulación única que es un resultado de investigación, desarrollo y pruebas continúas. Por más de 100 años, Aspirina® ha estado a la vanguardia de la ciencia emergente en el desarrollo de nuevas formulaciones. Los fabricantes de genéricos se benefician del valor agregado del conocimiento adquirido por el producto original, así evitando los gastos de investigación y desarrollo, así como el costo de expandir la percepción de los usos de Aspirina para salvar vidas.
La letra “A” representa el acetil, el cual es la porción restante de ácido acético en la molécula del ingrediente activo del producto, ácido acetilsalicílico. La siguiente sílaba “spir”, se deriva de la planta conocida como Spirea ulmaria, que produce la salicina, una combinación de azúcar del ácido salicílico. El ácido salicílico es el producto base del cual el ácido acetilsalicílico es extraído. El final “ina” era un sufijo común utilizado por los medicamentos al momento de la primera síntesis estable del ácido acetilsalicílico por Felix Hoffmann en 1897.
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